Cómo reducir el consumo de alcohol sin mirar el reloj

No necesitas un cronómetro para que una bebida dure más. Utilice su configuración, su próximo pedido y algunas pausas simples para encontrar un ritmo que se adapte a sus necesidades.

Reducir el ritmo no tiene por qué significar consultar el reloj o convertir una noche de fiesta en matemáticas. Se trata principalmente de darle más espacio a cada bebida, para que la siguiente sea una decisión en lugar de lo automático que sucede cuando el vaso está vacío.

Elija una o dos ideas que se ajusten al entorno. No necesitas un sistema perfecto.

Comience con un ritmo, no con una promesa

Antes del primer trago, pregunta qué te sentaría bien en esa noche en particular. ¿Una copa con la cena? ¿Una pareja lenta durante un evento largo? ¿Un cambio después de la bebida que realmente querías? Pensar en momentos suele ser más fácil que pensar en minutos.

Podrías decidir: “Tomaré agua antes de la siguiente ronda”, “Esperaré hasta que llegue la cena” o “Me tomaré un descanso cuando cambiemos de lugar”. Un pequeño plan de bebida puede hacer esa elección concreta sin volverla rígida.

Haz que la bebida que tienes funcione más

Toma sorbos más pequeños. Deja el vaso mientras hablas. Comer. Mantenga la bebida a su lado en lugar de tenerla lista para el siguiente sorbo. Elija algo que le guste beber lentamente.

No se trata de realizar restricciones. Se trata de hacer que una bebida dure lo suficiente para que la velada te ofrezca algo más que otro pedido.

Haga una pausa en la recarga

Un vaso vacío es el momento más probable para acelerar las cosas. Date una pausa predeterminada: termina el agua, mira el menú, ve al baño, sal, espera la comida o habla unos minutos antes de volver a pedir.

La pausa no tiene por qué terminar en no. Sólo te da tiempo para preguntar si la próxima bebida es lo que quieres ahora.

Cómo el agua entre bebidas puede crear una pausa útil explora una forma sencilla de hacerlo.

Haz que la siguiente opción sea fácil

Elija una bebida sin alcohol que le guste antes de que la necesite. Mantenga agua en la mesa. Pide algo más con el grupo. Estas opciones pueden mantenerte en el ritmo social sin que el alcohol sea el único siguiente paso.

¿Pueden las bebidas sin alcohol ayudarte a beber menos? tiene ideas para hacer que el intercambio parezca una parte real de la noche.

Note el momento en que “uno más” comienza a sonar pequeño

El final de una copa no es el único desencadenante. Una ronda, un nuevo lugar, una buena conversación o la sensación de que la velada no debe terminar pueden acelerar el ritmo. Por qué puede ser difícil dejar de beber una vez que empiezas a beber explica por qué el próximo trago puede parecer una decisión diferente a la primera.

Mantenga un recuento actual rápido si eso ayuda. El conde no está ahí para decirte qué hacer. Simplemente vuelve a poner a la vista su plan anterior cuando es más probable que la noche avance más rápido.

Para una versión pensada para salir, consulta cómo espaciar las bebidas en una noche fuera.

Alternar una bebida con alcohol con otra sin alcohol puede crear una pausa natural sin mirar el reloj.