En un evento de trabajo, las bebidas pueden parecer parte del trabajo. Un colega te ofrece uno cuando llegas. El bar es el lugar donde se reúne la gente. Es posible que desees ser amigable y relajado sin convertir la velada en una prueba de cuánto puedes manejar.
Puedes mantener la parte social y aun así elegir el ritmo que te parezca adecuado.
Decide lo que quieres del evento.
Un evento de trabajo no es precisamente una noche de fiesta con amigos. Es posible que desee conocer a una persona nueva, ponerse al día con un colega, disfrutar de la comida o irse con una mañana tranquila. Elija el motivo que importa antes de llegar.
Luego, haz un pequeño plan privado: una bebida con comida, un comienzo lento, una primera hora sin alcohol o un cambio después de tu primera bebida. No es necesario compartirlo con nadie.
Come y encuentra tu primera conversación.
Llegar con hambre y pararse cerca de la barra puede hacer que tomes la primera copa antes de que te hayas instalado. Consigue comida si está disponible. Encuentra una persona a quien saludar. Concédase un trabajo sencillo, como preguntarle a un colega sobre su proyecto actual.
Esto no es un consejo de networking por sí solo. Le da a la velada un centro distinto del orden siguiente.
Tenga una bebida fácil a mano
Agua, agua con gas, un refresco o una opción sin alcohol pueden hacer que sea más fácil permanecer en el grupo sin reemplazar cada vaso vacío inmediatamente. Elija algo que no le importe llevar por la habitación.
Si alguien ofrece otra bebida, basta con un tranquilo “por ahora estoy bien”. Cómo decir que no sin dar explicaciones tiene respuestas breves que no convierten una oferta amistosa en una discusión.
Usa la habitación en lugar del bar.
Muévete entre conversaciones. Salga a tomar aire. Ofrezca conseguir agua. Pregúntale a alguien sobre la comida o el evento. Estas son pequeñas formas de evitar que el bar marque el ritmo de toda la noche.
Si sus colegas beben más rápido de lo que usted desea, cómo mantener tu propio ritmo cuando todos los demás beben más puede ayudarlo con la presión social sin que usted se sienta separado del grupo.
Elige un punto de partida
Decidir aproximadamente cuándo regresará a casa puede ser tan útil como decidir qué beberá. No es necesario salir temprano para demostrar nada. Sólo tienes que evitar dejarte llevar por la parte de la velada a la que realmente no viniste.
Para obtener ideas prácticas sobre el ritmo una vez que el evento esté en marcha, Cómo reducir el consumo de alcohol sin mirar el reloj es una siguiente lectura útil.
El objetivo es un evento de trabajo en el que hiciste las conexiones que querías y aún te sientes como tú mismo cuando te vas.
Los eventos de networking y las cenas con clientes necesitan otro plan
En una recepción de networking, el bar puede acabar siendo el lugar más fácil para estar entre conversaciones. En una cena de negocios o con un cliente, las bebidas pueden llegar antes de la comida y volver a ofrecerse cuando la mesa se relaja. No tienes que rechazar la ocasión para tener un plan.
Date una tarea concreta que no sea beber: conocer a dos personas, preguntar a un cliente por un proyecto o estar presente durante la comida. Elige la bebida que de verdad quieres y deja que el agua o una opción sin alcohol ocupen el espacio entre rondas. Un plan discreto antes de que se llene la sala hace más fácil seguir en la conversación sin decidir de nuevo con cada ofrecimiento.