El consumo social de alcohol puede parecer separado de un hábito. Una copa después del trabajo, el cumpleaños de un amigo, una cita, una cena de viernes: cada ocasión tiene su propio motivo. Pero cuando la respuesta a "¿Tomamos una copa?" Casi siempre es así, las ocasiones pueden convertirse tranquilamente en una rutina.
Darse cuenta de eso no significa que deba dejar de ver gente. Significa separar la conexión que valoras de la conexión predeterminada que la rodea.
Mira el patrón en el calendario.
Piense en el último mes en lugar de en un fin de semana. ¿Cuántos planes sociales incluían alcohol? ¿Qué tipos de planes casi siempre funcionaban? ¿Hay bebidas que comienzan como un complemento y se convierten en el motivo de su encuentro?
Es posible que descubras que el patrón no se trata de grandes noches. Puede ser una copa normal entre semana con colegas, una visita de pie a un pub el domingo o una tendencia a hacer de cada cita una cita para tomar una copa. La pregunta es si todavía se siente como una elección.
Una sencilla revisión semanal puede ayudarte a ver las ocasiones claramente sin convertirlas en un cuadro de mando.
Mantener a la persona, cambiar el valor predeterminado
No es necesario cancelar planes para beber menos socialmente. Sugiere un almuerzo, un café, un paseo, un museo, una clase, una cena sin parada en el bar o una actividad que ya tenga su propio enfoque. La cuestión no es hacer que la vida social sea digna. Es recordar que la amistad no la hace la bebida en sí.
También puedes mantener un plan de bebida y hacerlo más ligero. Reúnete con amigos, pide lo que quieras y deja que una bebida alcohólica sea una opción y no el elemento principal de la velada.
Observe en qué ayuda la bebida.
A veces la regularidad viene de la gente. A veces proviene del papel que desempeña el alcohol: una forma rápida de hacer que un evento de trabajo sea más agradable, una cita menos incómoda o un fin de semana tranquilo que parezca más especial. Esos son problemas diferentes con diferentes respuestas útiles.
Si lo difícil es mantener el propio ritmo cuando otros beben más, Cómo beber menos cuando todos los demás beben más ofrece un enfoque social práctico.
Elige una ocasión para hacer diferente
Elija un patrón social que le gustaría aflojar. Podría ser la primera copa de la semana después del trabajo, una recuperación mensual o la parada adicional después de la cena. Dale un plan diferente antes de que llegue la invitación.
No es necesario cambiar cada ocasión social para aprender algo. Un plan alternativo puede mostrarte si te perdiste la bebida, el lugar o simplemente la respuesta automática.
Deja que las vacaciones y los viajes tengan sus propias reglas
Las vacaciones pueden hacer que el consumo de alcohol en sociedad parezca especialmente automático porque la rutina ordinaria ha desaparecido. Aún puedes disfrutar de un viaje sin que cada comida y atardecer sean la misma ocasión. Cómo beber menos en vacaciones sin sentir que te lo estás perdiendo se centra en ese escenario en particular.
Si reducir el consumo le provoca temblores, sudoración, náuseas o ansiedad intensa, consulte a un médico antes de suspenderlo repentinamente. El Guía del NHS sobre el trastorno por consumo de alcohol explica cuándo es importante el soporte.